- Seleccionamos el Capítulo
5 de "Tango, una danza interior" por Ignacio
Lavalle Cobo, de Editorial Corregidor, como un deseo de
comienzo promisorio para El Nuevo Año, FELICIDADES!!
El Nuevo Tango
No pudiendo solidarizarme con la realidad
que hoy vive el país, estoy solo e inmóvil:
soy un argentino en esperanza. Eso en lo que refiere al
país. En cuanto a mí mismo, la cosa varía:
si al llegar a esta tierra mis abuelos cortaron el hilo
de su tradición y destruyeron su tabla de valores,
a mí me toca reanudar ese hilo y reconstruirme según
los valores de mi raza. En eso ando. Y me parece que cuando
todos hagan lo mismo el país tendrá una forma
espiritual.
(Adán Buenosayres)
Leopoldo
Marechal
"Yo pienso,
con P. Saint-Yves que,
cuando los pueblos hayan comprendido
las lecciones del folklore,
sólo entonces se abrirá la era de la
paz verdadera para la humanidad."
Alfredo Poviña |
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Curioso es observar como se va manifestando
el auge tanguístico de la actualidad, no sólo
en el país, crisis mediante, sino a través del
mundo entero, ergo, crisis mediante. Tal suceso no se nos
puede escapar de nuestra atención, como sociedad tenemos
el deber de interrumpirnos en este punto. El tema es poder
sacar provecho de esto en su mejor sentido y delimitar esa
improvisación que tanto nos ha salvado pero que tanto
nos ha hundido. La contrariedad que padecemos en lo que respecta
a la sistematización de un programa serio tiene que
ser erradicada por lo pronto para poder comenzar a ser creíbles.
Tanto los campeonatos como las reuniones internacionales que
se dan a nivel de baile en el país, al día,
dejan mucho que desear. Por otro lado salta a la vista una
tacha de deterioro y falta de aprovechamiento tanto de los
lugares maravillosos que posee la ciudad para organizar fiestas
públicas, como de los programas de turismo paralelos
a lo específicamente tanguístico (hay que tener
en cuenta que en un futuro cercano éste se va a multiplicar).
Claro, esto es un fenómeno que recién comienza
a retallarse, es decir, es una manifestación que comienza
paulatinamente a robustecerse con intensidad, pero sobre bases
ya caducas para las generaciones y los tiempos entrantes.
a- Tango-Danza en su potencia
Podríamos decir que, en un principio,
fue el baile de arrabal y las payadas, que en su momento
fue la lírica de Gardel y Le Pera, en otro, la música
con las grandes orquestas del cuarenta, más tarde,
los cantores, luego, Piazzolla, hasta que hoy en la actualidad
se produce una vuelta a la Danza. Cosa interesante desde
el punto de vista evolutivo y dialéctico. Al día
se "cuecen" decenas de milongas por noche y lugares
para aprender a bailar; cada día son más los
estudios de danza que abren sus puertas y mayor el entrenamiento
que los bailarines exhortan para sus presentaciones requeridas
en el país como en el exterior. Hay un auge atrayente
en referencia a los intereses de la gente joven con respecto
a esto, no sólo de los jóvenes del terruño,
sino del mundo: su repercusión, entre otras cosas,
también viene a reafirmar ese "europeísmo"
"de querer ser" lo cual marca la impronta, a su
vez, de lo personal.
El salteo de generación se nos plantea necesario
para que el resurgimiento se geste con tal potencia. Aunque
nunca en su totalidad, el agujero que deja el "bache"
sirve de viaducto para recobrar las fuerzas perdidas. Existe
un viejo adagio chino que dice que lleva tres generaciones
lograr "la buena porcelana" fina. Podemos tomar
también la metáfora que nos provee el bailarín
e investigador Rodolfo Dinzel, en la cual explica que el
tango es como un monstruo gigante de tres patas, a saber:
la danza, la música y la poesía (lírica),
para lo cual es necesario que se mueva de a uno, porque
de moverse las tres al mismo tiempo, caería. A pesar
de esto, ya es notorio cierto cambio en la estructura musical,
a la vez que llegan al escenario nuevas orquestas de gente
joven no sin llamar la atención.
Estipulamos que el Tango-Danza es el
nuevo líder de nuestra cultura. Es el fenómeno
que actualmente está expresando en vanguardia los
elementos que componen el prodigio tango. El auge que podríamos
medir cuantitativamente en cantidad de bailarines, milongas
y campeonatos en los últimos años, ha sido
notable. Son cada vez más las personas que se acercan
a los "templos" tangueros, así como los
espectáculos de baile que son ofrecidos hacia el
resto del mundo. Todos quieren bailar y sienten la necesidad
de esto a través de la demanda del cuerpo. La danza
marca claramente el zeigheist actual. Es la revancha del
espíritu que se desenfrena por captar adeptos, su
insistencia refiere el contrapunto actual, el estado del
alma pide certificado. La conjunción de cuerpo y
espíritu que promueve la danza desde su forma mandálica,
hace que el pedido sea imposible de eludir.
El marco que se da en la Ciudad
de Buenos Aires con respecto a la danza de tango es de un
espectro amplio y creciente. La gente del resto del mundo
encuentra en la ciudad un lugar único en el mundo
como para practicar e imbuirse de esta danza y cultura de
tristeza y refinamiento. Lo cierto e indiscreto es que nuestra
ciudad condensa este potencial que promueve dolor, esperanza,
libertad e identidad.
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- En DOS PARA EL TANGO,
Nuevas formas para un encuentro amoroso, de Editorial
Del Nuevo Extremo, Susana Balán describe
, metafóricamente, formas felices e infelices de
coordinar movimientos entre los miembros de diferentes
estilos de pareja. Relaciona la danza amorosa con la danza
del Tango.
Capitulo 11
El abrazo preciso
"En una entrevista, la actriz Diana
Lane se asombró por la combinación de intensidad
y naturalidad en el Tango, tal como lo vio bailar en Buenos
Aires. " El tango es tan dramático, y los bailarines
se sienten tan cómodos. No hay esfuerzo. Es extraordinario.
Es como mirar una corrida de Toros sin que al final muera
el animal"
Lane agrega que no intentó danzarlo porque en el
tango es necesario "saber no quedarse atrás
y anticipar los pasos: uno puede lastimarse si no sabe lo
que esta haciendo".
Ver mas
..
Natasha
y Carlos, su esposo, entienden muy bien de que habla
Lane.Por eso, aunque sus vidas rebosen de compromisos
laborales, sociales, comunitarios y familiares, sus
martes por la noche , en Toronto, son sagrados: jamás
faltan a su clase de tango. Para ellos, esta actividad
no implica solamente disfrutar de la música y
del movimiento; constituye, también el modelo
de amor compartido que desean construir como pareja.
Están tan empeñados en lograr la naturalidad
en tan dramático baile, a moverse brillantemente
sin lastimar al otro, a encontrarse en el espacio común
de los pasos, como lo están de aprender a no
lastimarse mutuamente danzando la coreografía
amorosa que sostiene el abrazo preciso.
La coreografía amorosa de este abrazo posee,
para las mujeres que son fuertes y buenas, toda la tensión
de una "toreada" difícil y definitiva.
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Pero esa tensión puede
resultar disfrutable y gozosa, tanto para los espectadores
como para los protagonistas. Bien danzada, esta toreada
amorosa termina bien: los bailarines no se matan entre sí.
Al contrario: los miembros de una buena pareja, cada uno
de ellos toro y torero, se miran, se acarician y se calman
mutuamente allí donde más les duele, donde
fueron lastimados por toreros o toros anteriores, demasiado
torpes o demasiado sanguinarios en sus afanes amorosos
.
Uno de los rasgos más visibles de la danza del Tango
es que el protagonismo recae en la pareja como tal. A diferencia
de otros bailes de salón, el tango no solo sigue
la música, sino que desarrolla una lógica
propia, basada menos en pasos preestablecidos que en la
improvisación.
Como observó Lane, en el tango no es posible quedarse
atrás ni ignorar los movimientos futuros. Uno de
los integrantes de la pareja comienza el paso y el otro
lo completa, lo que da como resultado una secuencia de movimientos
que es distinta de la suma de sus partes.
Ya cada uno de los bailarines sabe que puede danzar solos
excelsos y también maravillosas obras de conjunto.
Por eso, quieren algo más difícil: se entusiasman
con el desafío de ver si también saben danzar
un amor de a dos, o una danza perfecta de conexión
con el compañero, como la que se da en el tango
."
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